“Por las adversidades hacia las estrellas”, tres facetas de Nanna Baudelaire

IMG_1896RereveladaPor Laura B. Yepes
Fotografía por Juan Restrepo

A las ocho de la noche en el restaurante Lucía del Parque Lleras, una mujer canta a través de un megáfono. El brazo que sostiene el curioso aparato entre el micrófono y su boca tiene un tatuaje que dice “per aspera ad astra”, un proverbio latín que significa “por las adversidades hacia las estrellas”. Tomar el camino más difícil buscando el éxito más grande es lo que ha caracterizado la carrera musical de Nanna Baudelaire.

Perseverante, Nanna está haciendo lo que sueña desde la infancia. Su trabajo se difunde por una estrategia voz a voz en los escenarios culturales de Medellín. Lo que más le gusta de esta ciudad es su sentido de la oportunidad: aprecia cuando alguien que la escucha le dice “nunca te había visto, pero me gustas”. Su objetivo primordial cuando canta es transmitirle a su público los sentimientos que experimenta al componer, y ella define como el mejor momento de la noche cuando puede conversar con ellos. “Es como sentarse con amigos a contar chistes”, dice sonriendo.

Rebelde, la música de Nanna procura romper con algunos tabúes de la “vaina conservadora del susto” con que dice que la criaron. Ella se monta a un escenario y lo único que desea hacer es entregarse a la sensación increíble que percibe cuando canta. Imprimiéndole personalidad a cada una de sus canciones, su megáfono aporta un sonido de radio antiguo a una música de por sí con un aire ‘vintage’. Es su modo de plasmar un estilo contracorriente a su vida como artista.

Valiente, Nanna Baudelaire hace Blues y Rock desde los 18 años. Su manager William Paniagua la describe como una persona fuerte que se dedica a su trabajo con pasión y autonomía. Para ella la clave es “independencia sin olvidar los sueños”, en un proyecto que todo el tiempo consiste en mejorar y aprender.

Nanna se siente gratificada cuando personas que admira disfrutan de su música. Para ella es importante también trabajar con músicos talentosos y hacer equipo con William.

Pero además de lo que ella le pone a sus tonadas, Nanna recibió además la influencia literaria de su padre, quien es escritor y además cumple años el mismo día que Charles Baudelaire. Los primeros poemas que Nanna aprendió a declamar fueron los de él y por eso adoptó su nombre.

Nanna tiene un sello en la voz que enamora a sus oyentes”, dice su manager. A pesar de que a veces cante en inglés, con adornos que demoran la compresión de la letra, se siente como si esta acariciara el alma. Con su voz Nanna lanza un hechizo sobre su público, así como dice una de las canciones favoritas de su repertorio, “I put a spell on you”.