Airsoft. Perfil NPF#2

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Por Sara María Uribe
Fotografía por Sur Nadie Artífice
(Video comiendo chococono al final de la galería)

Carlos Estrada llegó hace 10 años a Medellín con el objetivo de convertirse en un profesional de la ingeniería y dejar atrás la violencia de San Carlos, su pueblo.

Ojos cristalinos. Temperamento calmado. 186 cm de estatura. Piel clara. Movido por las historias de GP, los deportes individuales y el diseño. Su sueño: crear empresa. El amor de su vida: Ivanna. No soporta: el discurso doble moralista que sugiere la marcha cannabica. La familia: un refugio. Observador. Los domingos se siente un súper héroe. Líder. Vicepresidente de su equipo de airsoft, Recon.

Le gusta emprender. A los 16 años ya tenía un negocio de velas artesanales y a los 18 se hacía cargo de un bar en compañía de unos amigos. Más tarde, decidió abrir un negocio de helados con su madre y una vez más, retó la suerte abriendo un café internet. Ahora, centra sus capacidades en la ejecución de proyectos para la industria del diseño y la electricidad, gestionando oportunidades.

Carlos tiene una hija, Ivanna, como una reina rusa; una pequeñita con ojitos de cielo que cambió el mapa de su vida.

Hace 5 años conoció el airsoft y fue entonces cuando empezó a preferir el entrenamiento del domingo a las cervezas del sábado.

El airsoft es un deporte de simulación militar donde se utilizan réplicas de armas de fuego. El deporte exige estrategia, destreza, liderazgo y capacidad de obedecer órdenes para recrear hechos históricos con objetivos tan reales, como la adrenalina que se apodera de cada jugador en el momento en que se pone las botas de combate.

Empezaron a jugar en La Palmas y desde entonces se han ido movilizando por la ciudad: Santa Elena, La Estrella, estaciones de trenes en Bello, entre otros campos que les permiten mayor realismo al juego.

Carlos juega con el sigilo de su lado. Se mueve con lentitud, no le gusta desperdiciar disparos, pero cuando la situación estalla se siente cómodo en el caos, con la mente clara y la mira firme.

Entrenar cada domingo, además de divertirlo, le ha regalado estrategia en el desarrollo de sus actividades laborales y académicas, método para trabajar en grupo, voz para liderar, reflejos, malicia, astucia, mucha responsabilidad y compromiso.

Hay un punto en el que el deporte, al no poder separarse de la vida, la inspira.