Quilombo

Texto y Fotografía: Camila Valenzuela.

Todo se resume a un estilo de vida, donde la tradición oral, construida por generaciones, se compacta en un delicado recuento de partidos que han marcado la historia de los hinchas del River. 19:00 horas del 18 de Mayo del 2014; millones, expectantes, anhelan el triunfo de su equipo. ¡Gol! la ciudad de la furia lanza un grito de esperanza y seguridad; en la radio sólo se oyen relatos de fanáticos viendo el partido, ya sea con sus hijos, amigos, familiares cercanos, o un solitario fanático, que desde su sillón comenta sobre su rica cerveza rubia mientras y el triunfo de su equipo. Después de 90 min ¡River campeón! Lo único que logro oir es la voz de un taxista agitado, quien me informa que no puede llevarme a mi apartamento en su vehículo porque la nueve de Julio la han tomado los  hinchas de River. Después de algo de diálogo, logro que me acerque un poco a mi destino, lo más cerca que la marea humana permitiera. No magnifico el quilombo que se había armado en la avenida más extensa de Latinoamérica.

 Me bajo del taxi a unas 10 cuadras, la escena es sobrecogedora; kilómetros de tela roja, negra y blanca, y a su paso un coro abrumador lleno de euforia y personajes de todas las edades.

 Sigo mi ruta, un hombre y su hija me obsequian una bandera pequeña y me incitan a festejar esa gran victoria. Edificios con pantallas gigantes que muestran ¡RIVER CAMPEÓN! A pesar de los cálculos de cerca de 50.000 personas que estaban obstruyendo el paso, no veo disturbios, solo aglomeraciones de festividad.