Adiós a Del Putas Fest.

Por Maria José Martinez Jaramillo
Fotografía: Daniela Espinosa Ríos, Sebastian Gil.

dpf

Bajo Asfalto no toma parte en la disputa que plantean algunos entre Román Gonzales y el público rockero de Medellín. No tomamos parte en esta discusión, y si usted se ha sentido ofendido por parte de Román, no lo estamos defendiendo. Consideramos la situación actual de Del Putas Fest un ejemplo de lo que pasa con la escena rockera paisa.

Lo bueno lo malo y lo feo

Al mediodía se dio inicio al Del Putas Fest, con un poco de lluvia; de esas moja bobos, de esa que se intercala con un sol de desierto. Aun así, Bloodlust se montó al escenario y mostró su trabajo a la poca gente que hasta ese entonces había llegado.

Pantalones entubados, camisas rasgadas de bandas, botas negras, cabello largo, taches componen las pintas de la gente que poco a poco empieza a ocupar las graderías del teatro Carlos Vieco.

Sean bienvenidos putos a “Del Putas Fest”, en la puta tienda están vendiendo las putas cervezas, y las putas camisas originales de Brujería, apóyenos con esta causa.

Dice Román González, fundador del evento, dando la bienvenida a los asistentes del teatro que cumple 30 años soportando el rock local.

Voleando greña y tocando guitarras de aire, el público metalero de Medellín, Cali, Bogotá, Pereira y otras partes del país fue llenando un poco el espacio del teatro. Román González cuenta con tristeza que estos dos últimos años hacer Del Putas Fest costó sudor, lágrimas y 50 millones de pesos por año. En 2013 la pérdida fue de 12 millones, este año fueron 25.

Con mucha emotividad Román González antes de que empezara el toque de Brujería expreso:

Necesito que nos apoyen maricas por que el festival, se murio este año, nos dejaron
morir maricas, perdimos cuatro años de trabajo guevón por el egoísmo de la
gente. (…) Yo no puedo más.

Después de este comentario y una foto para el recuerdo, Brujería se subió para estallar el escenario con su música. Entre los presentes y de los ausentes habían indignados con la presencia de esta banda que idolatra a un histórico capo de la ciudad que la marcó para siempre, No obstante quienes los siguen reventaron con su música casi hasta las 10 p.m.

El cambio del cartel, de Masacre y Posessed a Brujería creó cierta indignación por la escena metalera local, críticas por desorden y por sentir que Román hizo de Del Putas Fest lo que él quería. Aunque  Román Gonzáles puede verse como uno más de la escena rockera y metalera de Medellín, miles son los comentarios con lo bueno, lo malo y lo feo.

Enterrar a otro festival musical paisa nos sale caro a la larga, Del putas Fest se acabó.