¿MTV pone música? Macklemore. Wings.

Por: Juan Sebastián Villa


En esta segunda entrega de los tesoros ocultos detrás de los artistas que MTV pone cada 45 minutos, entre niñatas embarazadas e italoamericanos tan urbanos que ya son color ladrillo, Bajo Asfalto trae a quien más nominaciones llevaba para la noche de gala. Mackelmore. Ganador de 3 premios por las canciones Can’t Hold Us y One Love

Contando con 6 nominaciones, que lo empataban con Justin Timberlake, Macklemore fue nominado a canción del año con su hit Thrift Shop. Otra canción fiestera sobre zorras, trago y billetes. ¿O no?

No realmente. Macklemore claramente se burla de la idea de comprar ropa “de marca”, argumentando que él prefiere comprar sus trapos en una tienda de beneficencia de las que pueblan EEUU, donde fácilmente se puede encontrar una piel de zorro por 5 dólares, y una camiseta de una banda que tú escuchabas antes de que fuera cool por 5 centavos.

Pero no es esta la canción que hace que Macklemore (Y Ryan Lewis) tenga un valor underground. En Thrift Shop Macklemore se burla levemente de los Sneakereads, un personaje urbano nacido en la tierra de la libertad que tiene como hobby coleccionar zapatillas deportivas, tenis, quienes son también el centro de su canción ‘wings


Wings es una canción autobiográfica que comienza cuando ‘Mack’ tenía 7 años y recibe su primer par de Nikes. Él los toma, asumimos, con una sonrisa; y le dice emocionado a su madre: “esta burbuja de aire me hará volar”.

Y entonces la canción revienta, y muestra cuánto valor emocional guarda ese producto. El capital cultural detrás de un par de zapatos es tan alto que la estrofa termina con cómo asesinan de uno de sus amigos por robarle un par de nikes. Realidad que para nosotros es bastante propia. Bájese de pisos.


Los Sneakerheads son, en palabras de Benjamin Haggerty (Mackemore), un culto. Y Ben se sentía impulsado por sus ansias de ser como Michael Jordan y tocar el aro, un sueño que recuerdo bien en muchos de mi clase del colegio. Ser popular, encajar, volar se podía lograr 90% con unos zapatos con burbuja. Y el coro de niños lo aclara. Ellos compraron un sueño en su infancia.


Y ahí es donde la ironía de esa generación hecha carne. Un Sneakerhead de verdad cuida sus zapatos como si fueran de oro “¿Eres estúpido? No los gastes, solo déjalos en la caja” Un Sneakerhead guarda su identidad, trata sus zapatos como obras de arte aunque fueran hechos para estar bajos sus pies. Sneakerheads hay desde barrenderos hasta raperos y basketbolistas de la NBA, pero el símbolo detrás de los tenis sigue siendo el mismo. Volar. Y de alguna manera todos estaban muy pequeños para entender que su burbuja podía reventar.

Que uno de ellos cuide sus zapatos como cachorros mientras un skater golpea contra el piso una tabla, sus alas; no dice nada de fondo de ninguno de los dos personajes o de su relación con su identidad hecha materia.

Lo que Macklemore expresa al final es algo que todos, sin importar que tan “punkeros” seamos, entendemos. Volcamos quienes somos en objetos, no por el material en sí, si no por el símbolo que hay detrás. Un thrasher sin parches, una gótica sin negro, un skinhead sin martens, un reggaetonero cadenas, son personajes incompletos. No es extraño que alguien llegue al punto de borrar el valor místico del objeto que lo representa, su totem, pero una canción que en el fondo toca lo efímera que es la identidad de una persona, así como la del grupo al que pertenece, tiene valor.

No terminaré este texto con una moraleja liberadora, pidiéndole a la sociedad que se despoje de sus ligaduras materiales y se encamine al Nirvana. No todos podemos seguir el camino de Kurt. Nuestra relación con los objetos es de simbiosis. Los creamos para maximizarnos estética, atlética, laboralmente. Pero sí es un ejercicio valioso entender cual es la relación que tenemos con ellos, y ponerle nuevos términos cuando entendemos quienes somos en ella.

Los dejamos con el video original de la canción Wings.