Edward Snowden, El Valiente.

Por Violencia Rivas

Si bien Sábato decía que la dignidad humana no estaba prevista en el plan de la globalización, el intervencionismo de Estados Unidos y sus servicios especiales lo  asumieron como mandato divino, como doctrina de su nociva existencia… es que al fin,  qué les importa el costo humano o económico que traiga consigo la defensa de la patria si todo puede ser justificado por el bien de la nación.

Sin embargo, los idealistas todavía nacen y se  enfrentan a una maquinaria tan feroz como el sistema y su premisa de “seguridad” obsesionada con la identificación y eliminación de lo que considere “diferente, insidioso, enemigo del discurso de Estado”. Pues bien,  ahora que menciono el idealismo, como subjetividad del ser, tendría que hablar de lo que motiva este cruce de letras…

Edward Snowden, sí, el ex contratista de la NSA que causó revuelo por sus “revelaciones” sobre el sistema de vigilancia que EE.UU introdujo en el mundo, anda de boca en boca ahora mismo. Nadie sabe a ciencia cierta dónde está ahora, y con el caso Manning hace unos días, la discusión ahora tiene puntos de comparación.

Por ahí le dicen héroe, traidor, apátrida, mentiroso y mil variantes más del reconocimiento y denigración que genera en las personas. Por mi parte y con el respeto de las feminazis tendría que decir que tiene las bolas muy bien puestas, no por lo que dijo y ante quién, sino lo que eso significa para el mundo, es que no es el objetivo militar de cualquier pendejo con ínfulas de espía, sino el de una de las organizaciones más influyentes en cuanto a seguridad y que además, reconoce que las instituciones del Estado, como en la mayoría de los países, no está a favor del pueblo, sino de empresas privadas, poderes políticos y económicos. Lo que uno que otro loco por ahí llamaría Los Illuminati.

Y si uno piensa, de tanto cuento que echan por ahí en la calle o esa gente que pasa días enteros viendo documentales en Youtube  y creen que han descifrado la mística del universo, yo me atrevería a confirmar que ¡El gran hermano existe! Y fue un gringo con mucha información quien lo confirmó. Y es así porque él apostó al respeto por la dignidad humana, a la privacidad, a poder conversar cosas tontas o cositas ricas con quien queremos, sin temor a que nos jodan la existencia por ello.

No entiendo quién soportaría que otro pendejo al otro lado del mundo lo examine de forma voyerista y neurótica. No admiro, ni creo que le deba la vida a Snowden, pero sí reconozco su valiosa decisión, de obedecer a sus ideas y su criterio, de entenderse parte de todos y no de un pedacito, de advertirnos y dar cara al mundo y es que como él son pocos los que con el resultado de sus retos nos han pateado en los cojones a muchos que asumimos la sabiduría popular del Entre menos sepa, más vive.

Y es que los gobiernos son expertos en reciclar fallidas soluciones, por eso le dicen traidor, por haberse negado a ser parte de su sistema. Por mi parte, aplaudo la conclusión de un amigo

Quienes nos venden son grandes corporaciones como Facebook, Twitter, Youtube y a ellos les hacemos películas y son los héroes. Mientras que los que luchan por nuestra libertad, intimidad y privacidad los judicializamos y lo perseguimos.

Para terminar le mando un saludo al agente de la CIA que leyó esto mientras escribía y todo lo demás.  Por cierto, le dedico el levantamiento de mi dedo medio de la mano, con mucho amor.

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